Miedo al sexo, por Erika Lust

Erika Lust

Estoy preparando un artículo sobre sitios eróticos en el mundo, y me dirijo a varias personas para pedirles fotos e información detallada sobre sus establecimientos: erotic boutiques, lencerías divertidas, restaurantes afrodisíacos, hoteles de amor, espectáculos y clubs... La cuestión es que la respuesta que Moulin Rouge me da desde Paris me dio pie a escribir estas líneas. Me dicen que, por favor, respete su imagen y no les incluya en mi selección, porque ellos son un show respetable y no tienen ni quieren tener nada que ver con erotismo ni sexo (!!!!).

Esta reacción me ha hecho recordar a su vez las muchas que he ido escuchando desde que fundé mi empresa hace unos cinco años: Lust Films of Barcelona (www.lustfilms.com) es una productora independiente de cine adulto íntimo, atrevido y que rompe tabúes. Nuestras producciones, dirigidas siempre por mujeres, exploran la sexualidad con coraje e innovación, arrojando una luz nueva al monótono mundo del entretenimiento para adultos.

¿Cuáles han sido esas reacciones? Me he encontrado parientes que no encajan bien lo que hago y no saben cómo comportarse ni cuando hablamos del tema, se asustan y no saben qué decir ni cómo relacionarse conmigo y con mi trabajo. Me ha sorprendido que empresas de transporte nacional e internacional me digan que no pueden enviar mis DVDS porque son "porno", y que ellos no transportan drogas, ni armas, ni pornografía (!!!!). La Caixa (y a ellos los menciono por su nombre) ha suspendido después de varios meses en funcionamiento, el TPV virtual en la tienda online alegando que no pueden "manchar" su imagen vendiendo productos relacionados con el sexo. He tenido que oir a hipócritas dueños/as de tiendas eróticas diciendo que no pueden tener mi libro o mis dvds porque ellos no quieren tener nada que ver con sexo explícito ni pornografía, y digo hipócritas porque sus tiendas estan llenas de productos relacionados con el sexo, y nuestros productos no son ni más ni menos sexuales que un dildo o un cock ring. Y el colmo de todo fue hace unos meses, cuando hicimos desde LUST FILMS una donación a una ONG, que lucha contra la violencia de género y el trafico de mujeres y niños, y nos la devolvieron alegando que no podían aceptar nuestro dinero. (!!!)

Mi conclusión es que hay mucho más miedo al sexo en nuestra sociedad occidental del que debería haber. Todas estas anécdotas que os cuento tienen lugar en Paris, Barcelona, Madrid, EEUU... NO hablamos de Teherán o Islamabad, ni del Yemen, ni de Arabia Saudí.

Hay miedo al sexo, no solo a la pornografía, sino al sexo en general. Debemos combatir ese miedo porque está arraigado en unos valores judeo-cristiano-puritano-victorianos que han estado limitando el goce y disfrute natural de la raza humana durante siglos, casi un milenio diría yo.

Por suerte no todo el mundo es sexófobo, hay gente moderna y estupenda que acepta que el sexo es un aspecto más de nuestra vida, sano y saludable. Pero una gran mayoría aún tiene miedo, y hay que luchar.

Luchemos por una era en la que ser fundadora y directora de LUST FILMS sea un hecho aceptado, moderno y divertido; en la que no te avergüenzes de ser el director de Moulin Rouge y aceptes que el erotismo forma parte de tu espectáculo desde siempre; donde ser escort no sea un pecado, en la que El Corte Inglés se atreva a tener un libro cuyo título es "Porno para Mujeres". Luchemos contra la oscuridad y el armario cerrado donde los puritanos quieren esconder el sexo. Luchemos todos y todas.
(Erika Lust. Foto 1 cent. Fotógrafo: Sergi Margalef)